Sus ojos comenzaron a notar qe el sol nunca se habia ido.
Qe caminaba junto al viento y junto a la lluvia, pero el sol siemrpe las seguia por atras, en silencio, intentado ocultarse ante esos momentos qe no creia correcto aparecerse.
Pero pronto supo verlo y paso la tormenta.
Cada rostro solto su risa, cada paso emepezo con un gran salto.
La ciudad brillaba.
Y en su pecho un nuevo ritmo de latir habia comenzado ya.
Nada olvidado, nada terminado.
Sonrisa y llanto.
Todo va construyendo.
Y ahora camina paso a paso respetando su intervalo.





