miércoles 8 de abril de 2009

Noche oscura -

Y sus pasos seguían suspendiendose en el aire, robando tiempo y espacio, regalando sonrisas. Primero un pie y después el otro, ambos se turnaban al momento de saltar. El salto la llevo donde nadie mas pudo verla. De lejos se escuchaba su risa, sus pies cayendo, y cada sonido se alejaba de a poco. La veían tan feliz que ni se preocuparon al momento de sentir el silencio. Pero el sol estaba cayendo, era hora de volver, el bosque oscurecía completamente al salir la luna, no era conveniente caminar por entre los arboles al anochecer. Las lonas ya estaban en las mochilas, la canasta estaba armada otra vez, ya estaba todo en su lugar para partir, pero no todos estaban ahí.
Roció no había vuelto. Su perfume comenzaba a mezclarse con el viento de la noche al batir las hojas de los arboles, su esencia desaparecía.