jueves 12 de febrero de 2009

Querida Pilar:
Desde qe te fuiste no supe mas nada de vos y quisiera recibir noticias tuyas. Supe que la casa es muy linda, que tiene baño y ventanas. Qe tenes un nuevo pescadito y no sabes qe nombre ponerle.
Me gustaria qe cdo empiece el verano vengas a visitarno un par d dias y qeria pedirte si podias traerme un poco de ese aire puro qe siempre guardas de las sierras, ese paraguas qe siempre te mantiene seca y no te viene cn ninguna sorpresa, esas botas qe tiene cordones magnetizados por lo cual nunca te hacen tropezar porqe no se desatan, esa almhoada qe te hacia dormir tan bien, y esa cajita qe guardaba todas las penas sacando una sonrisa mas relajada.
Nunca me contaste de todas estas cosas especiales tuyas, pero como siempre te veias bien supuse qe tendrias algo qe evitara tus problema, por eso te las pido solo por un tiempito para disfrutarlas un rato.

Te echamos de menos y te deseamos lo mejor.
Con cariño Carolina y familia.
No pidas perdon por querer ayudar, no pidas perdon porque te quisieron lastimar. No pidas perdon por salir a la calle y sonreirle al mundo. No pidas perdon por saborear tu comida, por disfrutar tu vida. No pidas perdon por querer olvidar, por no poder olvidar. No pidas perdon por caminar con los brazos abiertos. No pidas perdon por ayudar sin mirar a quien. No pidas perdon por no poder aguantar. No pidas perdon por ser quien sos. Ya no pidas perdon.
Rompamos la barrera, salgamos a caminar, saltemos de la mano, gritemos qe nos amamos y qe ya nada nos importa. Que la lluvia moje nuestros zapatos y qe el frio congele las baldozas. Que el sol seque nuestro rio y que el mundo intente impedirnos soñar.
Ya nada de lo que hagan puede separanos, vamos a salir al mundo y hacerlo nuestro amigo. Sin mas excusas ni mentiras.
La unica razon justa es el amor.


Proporcional y desprolijo.
Cada paso sigue el camino procoporcional y aproximado, llevando su ritmo apurado, tropieza cn el reloj y se desvia. Sin notarlo continua caminando en circulos desprolijos, pero esta vez saltea al reloj sin siqiera notarlo en su camino.
Nada lo detuvo, tenia tiempo de sobra, pero seguia corriendo, era su ritmo de vida.